Claves para elegir los textiles del hogar

25 Jul Claves para elegir los textiles del hogar

Claves para elegir los textiles del hogar

A la hora de aportar calidez y estilo a una casa, no hay nada mejor que las telas. Los gustos personales y el presupuesto serán los dos factores que determinarán la elección de cortinas y tapicerías. Aunque esto sea así, es cierto que no hay que olvidar otras cuestiones más funcionales y técnicas como la resistencia y el tipo de lavado.


Hoy en Alejos Form, te vamos a ayudar para que por fin elijas adecuadamente los complementos textiles de tu hogar, y tu casa luzca como siempre has querido. ¿No te parece buena idea? ¡Toma nota!

Telas para cortinas

“Resistentes a la acción de la luz y con buena caída”. Esta sería la condición básica que deberíamos pedirle a un tejido para confeccionar una cortina. Pero estas no son las únicas. Tenemos que tener en cuenta que dependiendo de la función que le queramos dar a la cortina, debemos prestar especial atención a su composición.

Por ejemplo, utilizar terciopelo, piqué o damasco para absorber la luz del ambiente o, si por el contrario, se desea una atmósfera más luminosa y evocadora, optar por visillos de gasa o de organza, que dejan pasar mucha luz.

Y todo ello, sin olvidar cuestiones como que sean “tejidos lavables, con cuerpo, con un buen forro para evitar que pierdan el color y, por supuesto, que decoren y vistan las estancias”

Composiciones y tejidos

A la hora de hablar de los textiles que mejor reúnen todas estas características, en principio, cualquier tipo de tela debería servir para cortinas, siempre y cuando tenga la textura que se precisa para la confección.

Eso sí, tenemos que tener en cuenta que para las cortinas se suelen utilizar telas más ligeras y de menos resistencia al uso que cuando se trata de tapizar.

Linos, algodones y sedas se colocan a la cabeza, aunque, hoy cualquier tejido puede tener estas características, tanto si son naturales como sintéticos, por lo que en ocasiones la diferencia entre una seda o un poliéster puede llegar a difuminarse, sobre todo con la calidad de los tintes actuales, que ofrecen una gran resistencia a la luz.

Hay que tener en cuenta que los tejidos para confeccionar cortinas son muchos, pero nosotros desde AlejosForm destacamos las propiedades del terciopelo, por su alta resistencia, fácil mantenimiento y una espectacular presencia.

Telas para tapicerías

Cuando se trata de tejidos para tapizar, los requisitos son distintos, del mismo modo que lo es el desgaste al que se verán sometidos por el tipo de uso que les acaba dando. La resistencia, tanto al desgaste y abrasión como a que haga pelotillas, es vital en una tela para tapicería, junto con el hecho de que sea lavable.  

¿Un truco para elegir adecuadamente?

Fíjate en la etiqueta del tejido y en el número de ciclos según el test Martindale: “Por encima de los 15000 ciclos de resistencia se consideran tejidos tapiceros, aunque para tapizar muebles de poco uso basta con que tengan 10000 y, por el contrario, si buscamos una tapicería sometida a un uso intensivo, conviene decantarse por una de 25000 ciclos”.

Para tapicerías se deben utilizar tejidos muy resistentes, que garanticen su durabilidad. Además, suelen ser de tejido grueso y combinando fibras naturales, para que la resistencia que ofrezcan sea la adecuada.

De buena calidad

El terciopelo, la chenilla o la mezcla de lino, algodón y viscosa son algunas de las tapicerías más recomendadas para muebles tapizados de uso diario. Los textiles por excelencia para tapicería son muchos: la pana, la lona, el terciopelo, la loneta… Y son interesantes también las tapicerías de jacquard y brocado, dos tejidos muy gruesos que proporcionan la resistencia que necesita un tapizado, aparte de presentar una rica estética de dibujos y relieves.

Al final, este tipo de producto depende mucho del asesoramiento de un profesional de confianza. 😉

¿Cómo reconocerlos?

Yendo más allá de la composición de la propia tela, existen algunos aspectos de las mismas que nos pueden indicar si son adecuadas para tapizar los muebles.

Una tapicería de buena calidad se reconoce, en primer lugar, comprobando que se trata de un textil resistente y compacto, que al tensarlo no se deforma ni producen aperturas en la trama del hilo.

En segundo lugar, hay que consultar si se trata de una tela tratada contra el fuego, las manchas y las arrugas. Y por último, una vez hecho el tapizado, es conveniente examinar bien los acabados de la confección.

¿Truco para reconocer la calidad de una tela?

El grosor de la tela, el hecho de que sea bien tupida y que aguante bien un tirón son algunos indicadores de una buena tapicería. También la textura y el tacto son muy importantes, al igual que el peso y el cuerpo de la tela.

Tratamientos antimanchas

En la actualidad se han popularizado las tapicerías con tratamientos antimanchas. Resultan muy prácticas cuando se tienen niños y para zonas como cocinas y exteriores.

¿Pero cómo se logra crear una tela antimanchas? Sencillo, se trata de resinas que se impregnan en el tejido y que impiden que las manchas penetren en el mismo sin por ello modificar su aspecto o textura.

Los tratamientos antimanchas protegen los tejidos, facilitan su limpieza y hacen que resulten más duraderos y se mantengan como el primer día. Son tejidos muy demandados en casos de mucho uso para facilitar el mantenimiento de la tela, aunque es conveniente saber que estos tratamientos repelentes de manchas no duran para siempre.

¿Naturales o sintéticos?

Son tan variadas las fibras y sus mezclas que hay que recurrir a los expertos para conocer qué ventajas e inconvenientes plantean cada una de ellas.

En el hogar, y en todo espacio interior, los tejidos naturales son la mejor opción, ya que mantienen las propiedades de las fibras que los conforman: suavidad, frescura, cualidades térmicas… Poseen una alta resistencia mecánica y son 100% renovables y biodegradables, razones más que suficientes para elegirlos frente a las fibras sintéticas, fruto de un proceso químico que da como resultado tejidos que no dejan transpirar con naturalidad el cuerpo y no son biodegradables.

Desde AlejosForm preferimos siempre los tejidos naturales pero, por necesidades específicas, como puede ser conseguir una mayor resistencia, cada vez más se incluyen proporciones pequeñas de fibras sintéticas en la composición final de una tela. 

Lo cierto es que: “Siempre resulta más agradable un tejido natural, con un buen tacto y estética de gran calidad. Pero hoy día hay telas de alto nivel de cualquier composición”

¿Lisos o estampados?

Más allá de los gustos personales, existen algunas cuestiones que hay que considerar a la hora de decidirnos por unos u otros tejidos. El perfecto escenario es el resultante de la combinación de lisos y estampados, para lo que conviene ponerse en manos de un profesional que consiga un efecto equilibrado.

Los tejidos lisos y estampados en combinación hacen que cualquier ambiente cobre un gran atractivo. Por ejemplo, una habitación con cortinas lisas, un cubrecama estampado y un sillón brocado compartiendo tonos y mezclando texturas puede pasar de ser un entorno sencillo a un gran espacio.

Todo vale, siempre que obtengamos el objetivo deseado. Con el estampado se consiguen más efectos y, sin embargo, el uso de lisos es más limitado en cuanto a resultados decorativos. La única precaución que hay que tener es que no nos desviemos del guión de lo que queremos conseguir.

Los tejidos lisos siempre se pueden usar para todo y nunca fallan. Sin embargo, en lo que respecta a los estampados hay que tener en cuenta el tamaño del dibujo a la hora de tapizar muebles pequeños, como sillas o bancos. Cuanto mayor sea el estampado, más tela será necesaria para cuadrar los motivos, aunque también es verdad que un estampado aporta modernidad y movimiento a un espacio.

Cuestión de estilo

Efectivamente, hay telas adecuadas a según qué estilo.Por ejemplo, un tejido de lino es perfecto para una estética rústica; uno de algodón —como la pana— aporta un toque clásico; un brocado o jacquard es perfecto para completar un estilo romántico y elegante.

Hay telas que transmiten estilos más clásicos, como por ejemplo un damasco; o más modernas, como la tendencia a los dibujos geométricos. Pero hoy en día las telas son muy versátiles y permiten mezclar diferentes estilos para crear ambientes eclécticos y contrastados.

A gustos, tendencias

Dada la gran variedad de tejidos, colores y estampados que encontramos en los textiles para el hogar, son también muchas las tendencias.

Actualmente existe una gran oferta de motivos florales y tropicales en lo que respecta a estampados, mientras que en lisos triunfan las fibras naturales como linos, algodones y mezclas.

Los tejidos muy naturales, como los linos, y también telas con texturas y tramas muy marcadas, los ikats y los geométricos, así como los bordados son telas que nunca pasan de moda.

Así que ya sabes, si no quieres cometer errores a la hora de elegir los textiles adecuados para tu hogar, en ese caso, ven a visitarnos.

En AlejosForm somos expertos en muebles, decoración e interiorismo… Y haremos de tu casa, la casa de tus sueños.

¡Te esperamos!

 

 

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